PROA Artesans

lunes, 19 de marzo de 2012

MARIJE BIDEZABAL, ARTESANA ACCIDENTAL




Empiezo a hablar con Marije y me descoloca  la franqueza con la que me habla de como llegó a la artesanía; y no debería sorprenderme ,  porque Marije es Vasca, de Zarauz... Por necesidad me espeta, yo llegué a la artesanía porque tenía que buscarme la vida, era un medio de autogestionarme un trabajo. Insisto, porque los periodistas somos muy tercos y no podemos permitir que la verdad, que  la realidad nos fastidie una vocación  temprana, un ambiente familiar creativo o una concienzuda formación con la que justificar la calidad artística de nuestro entrevistado. Llego a mis manos una caja de piedras de carburo de Silicio, me la vendió un tipo para sacarse un dinero y  yo por ayudar se la compré y durante un tiempo la tuve guardada. Un día me puse a pensar como podía sacarle partido, que podía hacer con eso y me puse a trabajar la piedra, que por cierto es un material muy complicado  y empecé a hacer bisutería y estuve mucho tiempo haciéndola . 

Acepto ampliar miras y añadir la casualidad como otra manera de llegar al arte y sigo mi conversación con Marije Más tarde  experimente con la cerámica hice lámparas, azulejos, socarrats, hasta que conocí a una mujer que trabajaba la técnica de esmalte al fuego y estudie con ella, la experiencia y bastantes monográficos realizados en la Escuela de Diseño de Valencia me ha llevado a adquirir un estilo muy personal, una forma de expresión propia.

Sílice, sosa o potasio y plomo. Químicamente idéntico al vidrio. El esmalte a fuego es una técnica milenaria que consiste en calentar una chapa, en este caso de cobre,  cubierta con  este vidrio líquido  a temperaturas superiores a los 800, 900 grados. Las piezas más antiguas pertenecen a la cultura Fenicia y Egipcia, pero es con  la orfebrería religiosa del medievo, en concreto los esmaltes producidos en Limoges y en Santo domingo de Silos con la técnica del Champlevé cuando adquieren gran importancia. En el siglo XIX se llega a la sofisticación  en Europa con obras tan exquisitas como la colección de huevos de Pascua que el artista  Fabergé  realizo para la familia Romanov. Piezas realizadas en oro, plata o platino con incrustaciones de  piedras  preciosas y pintadas con  delicados esmaltes.
Yo trabajo con el esmalte líquido que es un poco más complicado que en polvo, mis piezas están pintadas con pincel y se requiere mucha destreza y precisión con la temperatura del cristal. A mi me inspiran las cosas que veo, me dan ideas para desarrollar otras cosas. Primero trabajo la idea en dibujo, luego preparo la plancha, corto,  martilleo, le doy volumen y después el esmalte.

No he dicho que Marije hace piezas de bisutería esmaltadas: pendientes, broches, colgantes, anillos combinados con cuero o plata .Complementos  de vivos colores a veces muy geométricos,  abstractos y otras veces más figurativos.
Marije trabaja el esmalte desde hace ya 15 años y  ahora investiga para trabajar con otras técnicas.
Siempre estoy dispuesta a cambiar de material si veo algo interesante. De hecho estoy pensando en cambiar, porque estos materiales son muy caros tanto los metales como el cobre o la plata que han subido muchísimo como los esmaltes. Ahora llevo un tiempo investigando para cambiar la técnica tanto por economía como por experimentar.
Vuelvo a las andadas y le  insisto ¿por qué ir de ferias, no estarías mejor en una tienda?
Acostumbrada a ir a por el dinero, a buscarlo,  una se aburre de esperarlo en una tienda: lo mejor de las feria;  los viajes, llegar a una ciudad y recorrerla. Es duro porque estas sola,  pero yo siempre he sido una persona solitaria y eso no me ha importado. Es verdad que con la edad ya se hace más pesado, pero para mi la artesanía es un estilo de vida una forma de romper con lo establecido,  siempre me ha gustado romper esquemas. Lo mejor de ser  Artesana  es poder  ser dueña de mi tiempo.



viernes, 9 de marzo de 2012

AIGUAMANIL ART, UN TANDEM PERFECTO

    Lo primero que llama la atención cuando visitas por primera vez Aiguamanil Art es el respeto  que José y Mila muestran hacía su propio trabajo y en general hacia la artesanía. Respeto que se evidencia en los más de 30 años que lleva abierto este pequeño taller de cerámica artística de la calle José Benlliure, en el corazón del marítimo Cabañal  y en la dignidad con la que durante todos estos años  han desempeñado el oficio .Y no es fácil vivir de la artesanía y mucho  menos sacando pecho y negándose a ser utilizados como objetos de exhibición  en  Ferias Medievales y demás tinglados festivo-folclóricos; para conseguirlo hay que saber reinventarse, adaptarse y de eso, Mila  y José, saben un trecho.

    M: Abrimos en mayo del 79 y empezamos comprando artesanía popular en los pueblos y vendiéndola aquí, luego montamos un pequeño taller aquí mismo  y empezamos a fabricar nuestras propias piezas. En este tiempo hemos hecho de todo desde originales para fábricas, como una vez que nos pidieron  para la Disney figuras de Mike, y Donald y demás personajes, restauraciones de cerámica antigua o encargos de lo más variopinto. Un día vino  la directora de una empresa de maquinas tragaperras  y nos pidió que le hiciéramos una reproducción de un bingo en miniatura y lo hicimos. Algunas  temporadas han sido duras y hemos tenido que adaptarnos, en eso mi i formación en Bellas Artes ha sido muy importante porque nos ha permitido innovar y atrevernos con muchas cosas.

    Mila se licenció en Bellas Artes en Buenos Aires, Argentina, donde nació en el seno de una familia de emigrantes  valencianos que habían llegado a este país en los años 40 huyendo de la precariedad económica y cultural de la dictadura.  Su abuelo Manuel Montoro  fue un pintor muy reconocido en Manises dónde trabajó haciendo pintura cerámica decorativa para importantes empresas de la época y después el  padre de Mila fue también pintor y ceramista.  
     
     En el l 77 vuelvo  a Valencia y estudio Maestra de Taller cerámico en la Escuela de artes y oficios, quería estudiar con Enrique Mestre  que tenía muchísimo prestigio  pero no pudo ser. Conozco a José que no tenía nada que ver con la profesión, era Ingeniero Técnico de electricidad e  iniciamos juntos nuestra aventura vital y profesional.

    Tan distintos  y tan complementarios en tantos aspectos ,   cuando los conoces no tardas en darte cuenta de que justamente es  ahí  donde radica el éxito de estos 30 años : Mila discreta , tranquila y  sosegada
    ,aparentemente frágil , aunque solo aparentemente ,   es la parte creativa y conceptual  de esta empresa ;  José, curioso, emprendedor  y temperamental  lleva el peso de la administración, la comercialización  y algunas fases de la producción.
    J: La cerámica tiene dos partes;  una digamos más tecnológica, dónde tienes que conocer y dominar  unos materiales, la fragilidad o dureza del barro y  unas técnicas de trabajo: bizcochado engobe,  esmalte, bajo esmalte, etc. Para innovar y ofrecer cosas nuevas tienes que conocer muy bien el oficio, porque los materiales imponen unas limitaciones y tienes que conocer aquel que te ofrece nuevas posibilidades. Luego esta la parte creativa y en eso la formación de MIla, el dominio del dibujo, de las proporciones,  nos ha abierto muchas posibilidades. Hemos experimentado mucho y no siempre ha salido bien.
    La vinculación entre arte y religión ha sido constante a lo largo de la historia y es quizás en la cerámica donde todavía persiste con fuerza esta unión. En la producción de este taller la elaboración de objetos de carácter religioso ha tenido y sigue teniendo  un peso muy importante.
    J: La cerámica tradicional :azulejos esmaltados, bizcochados, etc.,  está más orientada a  la producción de piezas con motivos  religiosos aunque no exclusivamente porque también hacemos objetos con motivos paisajísticos o costumbristas,, pero si hemos realizado y realizamos muchísimos trabajos por encargo para cofradías ,murales para  ermitas u objetos más seriados como “beniteras” o pequeñas esculturas de los personajes de Semana Santa …Después esta la cerámica más contemporánea más figurativa con motivos marinos o abstracta  muy  geométrica. El engobe y las texturas: táctiles y visuales en gres es lo que más  nos caracteriza
    M: También hacemos restauración de piezas de cerámica antigua. Un día nos trajeron una figura de Peiro, era una grupa y a ella le faltaba la cabeza. Fue un trabajo interesante y difícil, porque tuvimos que investigar mucho, estudiar muchas de sus figuras para realizar esa cabeza y que encajara en el conjunto. También de Lladró hemos restaurado algunas cosas.
    J: Tenemos clientes muy diferentes está el  cliente que busca algo más exclusivo, tiene una idea y quiere que la trabajemos juntos. Es un trabajo largo y costoso: bocetos, reuniones conjuntas y finalmente la  producción. Después alguien que quiere una reproducción de  algo más clásico normalmente  Cerámica tradicional del siglo XVIII. Y luego está el cliente más ocasional que busca un regalo diferente y viene a la tienda y elige entre lo que hay ya hecho


     Es verdad que el consumidor actual valora cada día más los productos que transmitan valores relacionados con lo natural, la originalidad, la personalización, el mantenimiento de las “raíces”, y en eso la artesanía podría encontrar su sitio…
     Sí lo comercial no esta reñido con algo creativo y bien hecho, pero necesitamos otro trato de la Administración. Nosotros recibimos el mismo trato que cualquier otro autónomo; sin tener en cuenta el trabajo de recuperación y conservación del patrimonio cultural que  en parte hacemos. Las artesanías no pueden tratarse como si fuesen productos industriales de consumo.

    Qué es Aiguamanil Art: Taller de cerámica Artística con más de 30 años de Experiencia
    Quienes son: MIla Montoro Peiró y José Antonio Porras
    Dónde está: C/ José Benlliure 61, 46011 Valencia
    Para saber más:

                

    miércoles, 28 de diciembre de 2011

    Viky Wilson, Artesana del Vidrio

      
    La necesidad de reinventarse económicamente ha hecho de Argentina un país exportador de artesanos.  La artesanía es también para muchos jóvenes una manera económica de ver mundo. Así fue como llegó Viky a la artesanía, como muchos argentinos,  buscándose la vida  y  llevada por una imperiosa, casi vital necesidad de viajar. Entre idas y venidas un día Viky  encontró su talismán, el vidrio que le mostró, en un reflejo,  la artesana que llevaba dentro.

     Viky  es una artesana del vidrio que lo aplica a otros elementos: joyería, piezas de marroquinería, accesorios. El resultado es verdaderamente bueno, son piezas con un estilo propio; elegante y alegre, con mucho color. No es fácil obtener un  resultado moderno  con ese material,  de hecho cuando  ves su  trabajo cuesta creer que no planease dedicarse a esto…

    Mi objetivo en la vida era viajar y  como económicamente no lo podía mantener empecé a hacer artesanía como un medio para poder hacerlo. Me interesaba la  artesanía como medio de viaje… Empecé a investigar con distintos materiales, lana, vela, joyería etc. Paralelamente empecé la carrera de fotografía, de tres años,  siempre iniciando  temas relacionados  con el poder  viajar. Tenía esa necesidad.

    El vidrio  lo descubrí en un viaje que hice a  Brasil, a Salvador de Bahía, conocí la técnica del  fussing  que era una técnica que en ese momento no era habitual en Argentina. Me fascino, el artesano que conocí  me inició, me dio como las primeras pautas de trabajo. Empecé a investigar en Buenos Aires, a buscar  un taller dónde se trabajase el vidrio. Encontré el taller de Claudia Forjat  ella era vitralista  y escultora, hacía  plomado y además trabajaba creando las placas de vidrio para luego trabajar el vitral,  siempre aplicado al vitral y a la escultura. Me centre en desarrollar una producción para poder vivir de esto.

    En 2002 llegó a Valencia con la idea de pasar unos meses, viajar vendiendo cosas, pero al final se quedo. Venía  de Argentina dónde la artesanía es una fuente de ingresos para un número importante de familias, en España, en cambio…


    En Argentina en  cualquier pueblo, en cualquier ciudad hay una muestra permanente de artesanía,  posibilidades de comprar y  de desarrollar un proyecto. Se  dan dos circunstancias; gente muy creativa y  también la necesidad de inventarse algo,  algún tipo de proyecto alternativo para vivir. Tradición del trabajo manual creativo unido a una necesidad económica. En España en cambio, no hay espacios donde se pueda vender y exhibir artesanía, no hay un paso intermedio entre el que se dedica de forma exclusiva,  el que tiene un gran negocio y  el que vende productos importados baratísimos .No hay ferias permanentes, espacios dónde vender, dónde poder vender legalmente. .. Con la crisis  ante la necesidad esto va a cambiar se van a generar espacios donde vender desde  artesanía, hasta a alimentos.

    ¿En qué sentido van a  cambiar las cosas?

     La crisis va a venir acompañada de  un cambio de mentalidad de la gente, va más allá de la artesanía  va a tomar conciencia de que cosas son importantes en la vida más alla del consumo de  la cantidad. Este es un momento importante;  la gente elige que va a consumir  ¿Qué vas a consumir?, antes esto no ocurría. Había  tantas posibilidades a tan bajo costo que uno entra en una dinámica de querer consumir todo. La crisis quizá fue una necesidad, era necesario,  era todo tan irreal, va a generar un cambio social importante, lo que vivíamos era mucho más peligroso a nivel social, se han perdido muchos valores, muchas cosas básicas.
    La gente ahora  no tiene la necesidad de reclamar espacios artísticos, no es solo cuestión de las instituciones públicas. Es necesario involucrar la artesanía dentro de los espacios dedicados al arte.  En España se necesitan espacios abiertos al público donde el artesano tenga opciones para poder exponer y vender, porque mientras esto no pase la gente que empieza no tiene  posibilidades de vivir de esto o tienen que estar compitiendo con mercaderes


    La artesanía por su parte, en nuestro país,   también necesita un cambio de mentalidad.  Para que perviva  no debería ser un fin  si mismo,  es decir, la artesanía  debe de ser entendida como  una herramienta no una finalidad.  Esto que dicho así parece obvio,  no esta siempre claro en la producción de algunos artesanos.  A veces cuesta entender que por más que  este hecho a mano si un objeto no gusta o no convence al cliente no se venderá…

    Yo tengo en cuenta lo que la gente compra y lo que no. Tener variedad de colores, de modelos. Sí,  trabajo el material desde la producción y lo que produzco es para vender. Hay piezas que las hago por puro placer y que se que me va a ser más difícil vender. Pero hago lo que me gusta,  trabajo mucho con el color, tiene mucho vidrio porque es lo que me interesa, lo que me gusta. Están unidas las dos cosas, tengo mi propio estilo que  es bastante reconocido, que tiene que ver conmigo, que es personal, pero estoy pendiente de lo que tengo que vender.

    La base es el oficio,  pero hay un nivel de artesanos que están incorporando ideas, técnicas y diseños nuevos… hay poca investigación, se trabaja mucho la técnica, pero hay poco riesgo,  poca innovación


    El vidrio no es la única pasión de Viky, adora la danza a la que dedica horas y esfuerzos diarios, la fotografía, el teatro y la música,  en definitiva todo lo que tenga que ver con  la cultura y que implica para ella un estilo de vida

    Necesito alimentarme de todo esto para luego crear. Yo elijo de que alimentarme.  El vidrio es un material que sorprende, es mágico, pero he perdido cierta ilusión, la emoción de abrir el horno y encontrarme con magia pura. También es verdad  que mi investigación personal con el vidrio se ha estancado: El  tener que generar material para vender me impide dedicarle tiempo a  investigar. Es la diferencia entre el artesano y el artista,  la producción te limita y te desgasta, luego ya no tienes ganas de entrar en el taller y experimentar. Tengo necesidad de encontrar otra veta y empezar a trabajarlo desde otro lugar